18. Proverbios 24

Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará… mientras que los que buscan  el mal acabarán hundiéndose  en la desgracia. 

Brad Warner,  un Maestro Zen estadounidense,  bloguero y bajista del grupo Punk Zero Defex, decía: “La desilusión es sólo la acción de tu cerebro reajustándose a la realidad después de descubrir que las cosas no son de la forma en que pensabas que eran”.  Me parece una frase muy acertada.

Nos empeñamos en creernos una realidad a imagen y semejanza nuestra, para muchas veces descubrir, desilusionados, que las cosas no tienen que ser como queremos sino que son, desgraciada o afortunadamente, como son. Nos apegamos tanto a una creencia nuestra profundamente fijada, que la constatación de que estamos equivocados, o que nuestro esfuerzo en remar contracorriente ha sido arduo pero inútil, nos provoca desilusión y decepción, después viene la depresión al reconocer que nuestro sufrimiento (y nuestro consecuente resentimiento al mundo por él) ha sido sin ton ni son, y posiblemente ello nos lleve incluso a la renuncia del derecho a vivir. Fuerte ¿no?

 ¿Cuántas personas hablan negativamente de la vida, del mundo, de la sociedad  y desean “la muerte” de forma implícita o explícitamente?  Y es aquí, en este punto, donde, en mi muy humilde opinión, uno puede discernir entre la “Buena persona” deprimida o desencantada, y la “no tan buena” amargada y resentida. ¿La diferencia? Una sola y muy obvia: la primera desea estar como tú, mientras que la segunda desea que tú estés como ella. Parece lo mismo, pero les aseguro que no es para nada igual.

Yo tenia un maestro que me decía que entre estos extremos se encuentran todo el catálogo espiritual de las personas. Los animales no se comportan así. Ellos además de fieles son leales, que tampoco es lo mismo, aunque suene igual, mientras que las personas basculan, en palabras de Pierre Marti, entre el polo del Eros, el Amor incondicional, independientemente del tipo de realidad que les haya tocado vivir; y el polo del Tanatos, del deseo de recibir para uno mismo y del resentimiento. 

En un Polo la Luz, el Amor y el deseo de dar y compartir, y en el otro la oscuridad, la muerte y el deseo de recibir cada vez más y más “porque ellos lo valen”. Son los del Club de L´Oreal. Ya saben.

¡Ahhhhh! pero no se crean ustedes que esto es una foto fija. No lo es. Todos hemos tenido momentos oscuros por una u otra circunstancia que nos han llevado un poco a la orilla negra del “otro lado” y eso no nos hace peores que el resto. Lo que nos hace “peores” es el inmovilismo de quedarnos fijados en una determinada emoción, en un sentimiento concreto y en una idea “fija”. En palabras de un Monje Zen “Andaluz”: “Tropezar con una piedra no es malo, pero llevarte la piedra a tu casa sí”. 

Hay estrategias para autoforzarnos a la revisión del enfoque con el que vemos la vida. La forma más simple la he podido constatar en el libro “Amar lo que es” y en la segunda parte de él, titulado “El Trabajo”, que trata sobre cómo desmontar un determinado pensamiento “negativo” y dejarlo “neutro”. El trabajo está basado en la ley del espejo, del que ya hablamos en el blog Nosolounblog, y en definitiva (ojo que esta es la frase del millón que yo subrayo) el objetivo es  construir una narrativa, un guión de vida, que sea capaz de sostener nuestra propia historia personal. En otras palabras, pasar de ser los actores de nuestra propia película a convertirnos en el Director de ella, y conseguir un guión coherente y congruente con lo que nuestra propia esencia quiere expresar en esta vida. Desde esta óptica, deberíamos estar alegres y optimistas sólo por el hecho de estar vivos. Vamos ahora a enlazarlo con la cita que da comienzo a este post.

Una persona Justa no se refiere aquí a un Santo, sino a una persona que está “justo” en el centro de las dos polaridades, con una distancia emocionalmente neutra tanto del Eros como del Tanatos. Esta persona, al no estar en ninguno de los extremos “emocionales” ni “sentimentales”, procesa los datos que recibe de su realidad sólo a nivel de pensamiento,  sin el filtro de las emociones, que suelen dar un “tinte” relativo y subjetivo a la experiencia, y lo hace “reactivo” en vez de proactivo. 

Cuando uno está ubicado a una distancia emocionalmente neutra es más fácil resistir algún tsunami que traiga la vida.  En el Génesis se narra el primer asesinato de la Historia. y precisamente entre hermanos. Nos referimos a “Caín y a Abel o viceversa”. 

Abel estaba en un extremo, el del Eros, y fue asesinado; y Caín estaba en el de Tanatos, pero luego se arrepintió y huyó, se asentó y formó su familia. Es decir, viró hacia el centro y allí se instaló. Por tanto se ubicó en “lo Justo”, justamente en el centro de la horquilla espiritual. Pues bien, aquí está el código secreto del Rey Salomón, autor de los Proverbios. Si leen el Génesis detenidamente, pasan justo siete generaciones hasta que Caín es confundido con un animal por Lemej (el padre de Noé) que era ciego y lo mata accidentalmente. En todo ese tiempo, en cada generación de la vida de Caín, aunque cometiera errores, aun a pesar de haber sido un asesino, su vida prosperó, siete veces pudo haber caído pues estaba “en busca y captura” y, sin embargo, siete veces se levantó y siguió viviendo. En la octava, un desgraciado accidente puso fin a su vida. 

Sin embargo, los que buscan el mal (es decir, como Caín si se hubiese quedado en su posición de asesino) se hubiesen hundido allí mismo en su desgracia. Lo dicho por el Monje Zen Andaluz: “Tropezar con la piedra (equivocarte) no es pecado, pero llevarte la piedra a tu casa (es decir, insistir erre que erre en la equivocación y justificarla, hombre……) si que lo es, y el peso de tu piedra te acabará hundiendo en la desgracia (la mala suerte y la negatividad).

17. Koolulam

 

Koolulam es una Organización musical con fines sociales que se entretiene, a través de un blog como el nuestro, organizando eventos musicales interactivos entre gente sin conocimientos de canto y que no se conocen previamente. Invita a personas de todo el espectro social para hacer una cosa: detener todo durante unas horas para simplemente cantar juntos, todos hermanados a través de una canción que ensayan a distancia, y posteriormente lo pasan a “in vivo” y en directo sin ningún tipo de ensayo general previo.

Primero lo hicieron en el 2017 con 1000 personas, luego en febrero del 2018 el evento en Haifa ya contó con 3000 de personas desconocidas entre ellas y pertenecientes a tres religiones: judía, musulmana y cristiana. El resultado es el vídeo que hemos puesto bajo el título de este post.

En abril de 2018 superaron su propio récord y 12.000 personas (las que comentan y siguen su blog) fueron convocadas, y ensayaron una canción a través de videoconferencias y whatsapp. Intentaron que esas 12000 personas se reunieran en un solo evento y cantaran al unísono, con un cantante llamado Shlomi Shabat y sin ensayo general. En este caso, la canción escogida fue “Al Kol ele” (traducción: “Por todo esto”).

El joven hippilongo y saltimbanqui de los pelos rizados no es tal hippilongo, ni está fumado, es el pequeño genio “ideólogo” de esta iniciativa; el que elige la canción, el que elige el sitio, el momento y el lugar. Es él el que propone el reto. Él, que se resiste a perder la ilusión de crear su propia película de vida en tres idiomas como muestra de Hermandad, simplemente por el hecho de reunirlos para grabarlos mientras cantan y compartir los vídeos después en su Facebook, YouTube y WhatsApp.  El resultado: juzguen por sí mismos. Sin duda un espejo en donde nuestra hermandad puede mirarse… Y también mi espejo, lo confieso.

 

 

 

Unos meses más tarde invitaron a 1000 personas a un evento muy especial. Se trataba de Eid al-Fitr, la festividad que marca el final del mes de Ramadán, durante la cual los musulmanes se dedican al ayuno y a la introspección. En esta ocasión los asistentes judíos, cristianos y musulmanes,  sin importar origen ni credo, cantaron en inglés, hebreo y árabe.

Durante los últimos tres años, Koolulam ha estado alentando a las personas a abandonar sus hogares, a abandonar sus zonas de confort para ir a crear con ellos.

Incluso en esta pandemia, que nos ha planteado una nueva realidad en la que hemos tenido la oportunidad de valorar lo realmente importante, ellos han  aprovechado para, superando los obstáculos, seguir creando  y, gracias a sus esfuerzos, más de 5,000 personas de 66 países han estado cantando juntas.

Como ellos dicen “Donde hay creación, hay esperanza” y, hoy que finaliza el estado de alarma en nuestro país, el vídeo de este último evento parece invitarnos a que no olvidemos que ¡todos estamos juntos en esto!!!

 

 

16. LAS ESTRELLAS DE LA MAÑANA CANTAN AL UNÍSONO (JOB 38:7)

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Me habéis visto escribir muchas veces, como en la Mística, que la LUZ es la Bondad (Dios) y la Oscuridad es su contrario. Vale decir entonces, que el “Día”, que tiene LUZ, es algo bueno y la noche es lo contrario. Por el día se vive, se “habla”, se dice, se trabaja; y por las noches se duerme, se calla, se instaura el silencio. La Mística sostiene que lo que diferencia al Hombre del animal es su capacidad de “Hablar”. El silencio suele ser algo bueno en lo que concierne a que eres esclavo de lo que dijiste y prometiste, pero el silencio también es condenable cuando, lo que uno tiene que decir, no lo dice.

Si hablamos a nivel individual de máscaras que ocultan nuestros miedos y pasiones, aparentando ser lo que no somos, no deberíamos de extrañarnos que muchas situaciones de la Historia de la Humanidad hayan ocurrido ante el silencio de sus propios integrantes. Esta es una de las razones por la que muchas personas no suelen creer en las ONG, pues al ser entidades sin ánimo de lucro y “desear hacer el bien”, pueden caer en la tentación de llegar a la conclusión de hacer un “mal menor” callando algo en vez de levantando la voz.

Un ejemplo de esto fue el caso del Papa Pío XII (1876-1958), uno de los pontífices más controvertidos de la historia. El que fue Papa durante la Segunda Guerra Mundial, para muchos fue un héroe que ayudó a salvar miles de vidas judías desde la discreción, como un líder religioso atrapado en una situación que lo obligó a callar para evitar una mayor represalia nazi; aunque, para otros, ha sido considerado como el “Papa ideal para el indecible plan de Hitler”, tal como así lo bautizó el historiador John Cornwell en su famoso libro El Papa de Hitler (Editorial Planeta). No es el objeto de esta reflexión incidir en esta u otra biografía, ni poner el foco de la historia en un caso puntual para culpabilizarlo, y mucho menos de la Iglesia o de otro colectivo religioso.

La reflexión de fondo es acerca de la de veces que creemos que alguien va a actuar de una determinada forma y no lo hace. Como dice mi Maestro: “Maldito el Hombre que confía en el Hombre” porque mientras existan cotas de poder, “altos” intereses, “razones” de estado, etc… las expectativas de aquellos que no forman parte de ese grupo, desgraciadamente, quedarán como un mero “papel” con un número de expediente que para el político de turno no serán más que un “problema” que, a la postre, si lo resuelve, quizás signifique ser elegido de nuevo. En este sentido cuesta trabajo entender la incongruencia humana que es incapaz de creer en Dios pero que, sin embargo, confía y “cree” en el Hombre…

He escrito en las entradas anteriores acerca de la tolerancia y el amor. Muchas veces creemos que somos amados pero solo somos “tolerados” y al mínimo cambio de la dirección del viento; las máscaras se caen y el fuego se aviva. ¿Cómo es posible que se pueda llegar a una doctrina de pensamiento único, enardecida, como sucedió en la Alemania nazi, que “no dude” que lo mejor para el problema del mundo fuera “la solución final”? 

No fue sólo Alemania. En Francia, como vemos en la película que compartimos al final de este post, la llave de Sarah, en 1942, del 16 al 17 de Julio, la policía francesa de la ciudad de Vichy hizo una redada contra los judíos, reteniéndolos en un velódromo del Distrito 15 de París para después enviados a Alemania a los campos de exterminios. De los cerca de 330.000 judíos de 1939, alrededor de 75.000 murieron en esa deportación. Esta redada representa, por sí sola, más de una cuarta parte de los 42.000 judíos franceses que fueron enviados a Auschwitz en 1942, de los cuales sólo 811 regresarían al término de la guerra ¿Fueron los nazis alemanes? ¿Eran los nazis franceses ? ¿O eran los franceses que se hicieron nazis? ¿Nadie vio la barbarie?

Sin embargo, no todo el monte, afortunadamente, es orégano; hay Romero en flor. Por un lado, los que desde el minuto 1 están radicalmente instalados en el rol de “notarios” de la Historia y dicen lo que “ven”; y por otro lado, están lo que “comenzaron el partido jugando en el bando histérico, y es tanto lo que ven y tan difícil de justificar, que acaba activándoseles una pequeña conciencia que tenían atrofiada de tanto “mirar” sin “ver” y no les queda otra que cambiar de “bando”. Un ejemplo de esto último es el ya famoso Oscar Schindler.

Es por esto que existe la expresión “Justos entre las naciones” empleada para referirse tradicionalmente al conjunto de aquellas personas de confesión no judía, que merecen una consideración especial (la de ser gansos en un mundo de patos), y respeto por observar una conducta moral acorde con el derecho a la vida y a la dignidad de todas las personas. Esta denominación fue desarrollada en 1963 por Yad Vashem, Institución creada para honrar a las víctimas y Héroes del Holocausto o Shoá. Así está escrito en su declaración fundacional:

“ … Porque ellos prestaron ayuda de manera altruista (no eran judíos ni descendientes de judíos ni vinculados a Judíos) y singular a las víctimas, sólo por su condición de judíos, de la persecución emprendida por el régimen nacionalsocialista del Tercer Reich Alemán y otros afines en Europa con anterioridad y durante la Segunda Guerra Mundial..”

A estas personas se les otorga, junto con otros privilegios, el título de “Justo” y la “Medalla de los Justos”, en la cual una inscripción remite a una frase Talmúdica a la que se hace alusión en la película La lista de Schindler y que simboliza la fe que tenemos los Judíos en la Humanidad.

“Quien salva una vida salva al Mundo entero”  (Mishna 4:5)

Hasta el 1 de Enero del pasado año 2019 un total de 27.362 personas de 51 países distintos han sido declaradas “Justas de las Naciones” siendo cada uno de sus nombres registrado por el Yad Vashem e inscrito en el “Muro de Honor del Jardín de los Justos” en Jerusalén. 

El asunto es este: En medio de la oscuridad de la no conciencia, tras la manta que tapa la luz de la verdad, si te fijas bien “las estrellas de la mañana “cantan al unísono. Es decir: hacen lo mismo en fondo y en forma: “hacen lo que hay que hacer y dicen lo que hay que decir. Sin ninguna razón interesada. Simplemente por que es “justo”.

No tienes que ser pro judío, ni tan siquiera simpatizante de ellos. Puedes incluso pensar de ellos negativamente porque tengan algún rasgo que pienses que no sea adecuado. Y será discutible o no, pero de “ahí” a justificar la “solución final” para remediar los “males del mundo” o vivir para hacer todo lo posible para que “todos” los judíos sean exterminados hay mucho trecho ¿No crees? 

Además ¿Estamos hablando sólo de los judíos? ¿Y los Gitanos? ¿Y los discapacitados? ¿Y los disidentes?… ¿Quién lo decide? ¿Cuáles son los criterios? Por esta razón, Yad Vashem los denomina “Justos entre las naciones” porque al margen de prejuicios e ideas, entre dos opciones, eligieron la correcta.

Os recomendamos la película “La llave de Sarah”, donde lo importante no es la problemática nazi, sino la incapacidad de ver lo que estoy mirando ¿Ahora entendéis mejor a lo que me refería con la “venda de mis ojos” cuando alguien me hace jugar al “veo veo”?

Pulse aquí para acceder a la película completa a través de Youtube

 

 

15. PREGÚNTALE A ALICIA

En 1971, cuando contaba 12 años, en plena vorágine de la droga de moda, en aquel entonces, el LSD y los porros como droga “blanda”, y la heroína como droga devastadoramente dura, surgió un libro anónimo sobre la vida de una chica llamada Alice que a sus 15 años, un mal día, una pésima noche, la invitan a una fiesta donde prueba por primera vez y de forma accidental las drogas. A partir de ahí la chica entra en una espiral de la que no sabe bien por donde escapar.

Lo peor es que, a medida que el libro avanza, el lector va siendo testigo de como la chica se va hundiendo cada vez más en el mundo de la adicción. El título de la edición original, inglesa, Go Ask Alice, fue tomado según cuenta la leyenda Urbana de la época de la canción White Rabbit, que interpretaba el grupo Jefferson Airplain,  que hemos insertado bajo el título de este post.

Hoy recuerdo este libro y el tema de las adicciones porque cuarenta años después, aun a pesar de haber más información, la precocidad de nuestros jóvenes y la búsqueda de cada vez más novedades, sumada a la cada vez más amplia oferta de drogas de diseño, como cocaína, alucinógenos, hongos, ayahuasca, etc, etc, etc, sitúa el asunto en plena vigencia.

Es un libro que recomendamos a la Hermandad con un etiquetado: la mayoría de las veces entrar en una dinámica chunga es relativamente fácil o casual. Sin embargo casi nadie sale.

No creáis que la gente se mete en la droga “a sabiendas”. NO. Lo normal es aceptar una “oferta”, un “¿Por qué no?”, que lo mismo podría haber sido un “¿Por qué si?”. Recuerdo con 16 años el día que llegó la Heroína a la pandilla. La suerte mía fue que yo era el más pequeño del grupo y por tanto  la mascota, por lo que ni me la ofrecieron. Es verdad que no la pedí, pero habría que suponer que, en ese contexto de ser una mascota a la que nadie, ni chicos, ni chicas le daban bola, quizás hubiera aceptado un “¿Por qué no?” para demostrar mi capacitación y mi nivel con la madurez del grupo. Lo cierto es que soy el único superviviente de aquella pandilla, cuarenta años después. Y no creo que sea justo atribuirla a mi “libre albedrío”.

Yo sigo pensando que hay un programa de vida y un “orden” existencial que te empuja (no te guía) hacia la puerta que tienes que atravesar. El libre albedrío sólo está en el modo de transitar, pero no en el resultado final. Como yo suelo decir: siempre hay “otro lado de la historia” que desde este lado nadie puede ver. Lo que desde aquí se ve como un movimiento inteligente, desde el otro lado se ve como lo que es: un automatismo acerca de lo que no va a “ser” y no será, al menos en esta vida, o en esta fase de la vida o en este año.

Tenía un profesor que me explicaba diciendo: “Mira, tus actos e influencias pueden ser como las estrellas del Cielo o como la arena del mar, ambas son numerosas, pero las estrellas son más cualitativas que cuantitativas (se ven sólo las que brillan en la oscuridad y apenas importan las que no vemos), mientras que la arena del mar es “incontable” y visible, y su función, que parece obvia, no lo es tanto. Es impedir que el impulsivo mar invada la Tierra”. ¿Cuál preferirían ser ustedes?

Otra “Alice”, ésta llamada Alice Bailey. Fue la primera persona que divagó sobre este tema ingresando con apenas 35 años, después de separarse de su marido, en la Sociedad Teosófica de Los Ángeles, En EEUU, adscrita a la Logia Teosófica de Pacific Grove. Estamos hablando de 1919, cuando una mujer casi casi tenía que pedir permiso para sacarse el carnet de conducir.

Ser mujer, estar separada, meterse a Masón e ingresar en algo que sonaba a oscurantismo, como la Teosofía, es decir mucho acerca del guión de la vida de esta señora. Luego, cuatro años después, con 39 años, se decepcionó, como lo hacemos todos, cortando sus vínculos con la Sociedad Teosófica; entre otras razones, por la obsesión de los dirigentes de la Sociedad Teosófica de la época con la sumisión y obediencia que, supuestamente, los discípulos les debían a su maestro. El famoso, antiguo y actual tema de la “obediencia debida” a unas siglas, a un partido, una ONG, etc… un verdadero calvario para los “librepensadores”, según lo que escribíamos en entradas anteriores.

Alice Bailey, finalmente encontró su sitio y su lugar, y la Historia la ha etiquetado como una de las pioneras en el tema de las “escrituras guiadas” o también llamadas “canalizaciones”. En el mes de noviembre de 1919, Alice Bailey fue una de las primeras en escribir al dictado de un guía mediante canalizaciones y en ese contexto escribió un libro titulado “Iniciación humana y solar”. Allí dio a conocer la existencia de la jerarquía espiritual, que otra pionera llamada Madame Blavatsky ya había difundido, aunque no de manera ordenada. El libro más conocido de Alice, es uno denominado “Tratado sobre los siete rayos” y comprendido en cinco tomos. Ha pasado a la historia del mundo alternativo espiritualoide por ser la madre de la llamada “La Gran Invocación”, una especie de mantra o rezo que ella afirmó haber recibido de su guía para ser entregado a la humanidad y así acelerar el desarrollo evolutivo humano. Se lo pasamos:

Desde el punto de luz en la mente de Dios,
que afluya luz a las mentes de los hombres, que la luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de amor en el corazón de Dios,
que afluya amor a los corazones de los hombres, que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la voluntad de Dios es conocida,
que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres,
el propósito que los maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
que se realice el plan de amor y de luz
y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la luz, el amor y el poder restablezcan el plan en la Tierra.

No deja de ser un deseo. Pero es un deseo limpio, altruista y elevado. Que puede que no lleve a nada, pero honestamente pienso que, puesto a entrar en una espiral de frenesí que no pueda ni dominar ni controlar, casi prefiero los tonos pasteles al negro profundo. No se que pensarán ustedes. Podríamos preguntarle tanto a una como a la otra Alicia para que nos transmitieran su “experiencia” y lección de vida.

14. QUIERO FINGIR QUE NO ES VERDAD, PERO SÉ QUE SÍ LO FUE…

QuieroFingirQueNoEsVerdad

A veces, muchas veces, pienso en algún paciente que “perdí”, en alguien en el que no pude conectar o en alguien con el que me equivoqué. Hace diez años, esas pérdidas me dolían por puro narcisismo, puro ego de lo que podría haber incrementado mi club de “amigos” o “simpatizantes.  Ahora ya no es así.

Escribí allá por el año 2012, parafraseando un poco al Profesor Claudio Naranjo, hoy ya fallecido: “Quiero cambiar  yo también como terapeuta para renovar  no sólo la esencia del tipo de terapia que hago, sino porque de este modo, también cambio mis relaciones con mi entorno, con la gente que me quiere y no «paga» por escucharme”.

Yo también necesito resetear mi mundo, pues no soy “el de la bata”. Alguien que ama, odia, tiene miedo, acierta y se equivoca está detrás de esa “bata” y , en verdad,  para que se produzca ese tipo de movimiento, es necesario cada ocho o diez años, dependiendo cada uno de su ciclo vital, arriesgarse a “dejar de pensar” para “sentir”; aunque sea el dolor, el oprobio o el sabor del fracaso. De lo contrario, no tendría mérito ese arriesgarse.

A nadie le gusta entrar en el cuarto oscuro de su vida, donde como cuando niños, creíamos que había un monstruo y os voy a decir una cosa: Precisamente porque no tuvimos a nadie que nos cogiese de la mano y encendiese la luz de ese cuarto oscuro y nos dijese en voz alta… ¡ves, no pasa nada, no hay ningún monstruo!…. es por lo que tenemos todo el derecho del mundo a tener una segunda oportunidad y atrevernos a entrar en ese cuarto oscuro, aun cuando ya seamos mayores, aun cuando ya seamos exitosos, aun cuando ya seamos padres, aun cuando seamos famosos, o líderes, o pensemos que venimos de vuelta… 

“No quiero marcharme de este mundo”, escribía en aquel entonces, “con la sensación de saber que sano a miedosos, pero que soy un miedoso incapaz de entrar en mi propio cuarto oscuro”

Así que, amable y desconocido lector/lectora: no te arrepientas de nada ni te niegues a ti mism@. Tienes todo el derecho a saber a qué “sabe” ese dolor del que la gente huye, aunque parezca que es complicarse la vida, porque eso es la esencia de la maestría.  Dicho en forma de Axioma. Quien se atreva a enseñar, que no se atreva a dejar de aprender…..”

¿Cuáles son las tres palabras que más daño hacen a tu Alma? Sí, se lo saben de habérmelas leído a mi. Son estas: “TE-LO-DIJE”. No podemos pedir perdón por el éxito que alcanzamos, como tampoco debemos de huir permanente del fracaso potencial. Otro Axioma: “Sólo rompe platos el que friega platos, sólo gana quien arriesga”.

Yo también, como médico, tengo todo el derecho a querer saber el impacto que tuvieron en mí determinados acontecimientos de mi vida. Y averiguar el porqué conecto más con un perfil de paciente  y con otros, sin embargo, casi «rechazo» o no doy ni un acierto en el clavo.

Tampoco hay que olvidar que las personas de nuestro entorno: padres, hermanos, cuñados, profesores, jefes, etc…  padecen también la misma enfermedad que nosotros (y para más inri, ni lo saben ni quieren saberlo) y es por esa razón que en algún momento existe el riesgo, el  riesgo potencial, de que nuestra luz, esa hermosa luz,  no es que nos la apaguen, sino que, peor aún, la apagamos nosotros y declaramos no querer volver a encenderla más. Quizás fue la muerte de una hermana, o una tremenda decepción, o el miedo al escarnio público, o al ridículo, o la indefensión de no tener más recursos para lograr el ansiado éxito o la deseada felicidad. El catálogo de las causas  es amplio. Pero la consecuencia, el momento después, es un momento terrible existencialmente hablando. 

Mi primer maestro me decía al respecto:  “La persona que pudiendo dar, no quiere dar; pudiendo amar, no ama; pudiendo ayudar, no ayuda; pudiendo perdonar, no perdona o pudiendo iluminar, no enciende su luz, por la causa o justificación que sea”, decía él, “mejor que no hubiera nacido”. Siempre me pareció una frase durísima, pero siempre supe que, aunque fingía que no era verdad, sabía que sí lo era….

13. LA DUEÑA DE MI VOZ

Dice un antiguo proverbio que somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras.

No es lo mismo “Hablar Libremente” que “Libertad de Expresión”.  Parecen lo mismo pero no lo son.  En ambas situaciones, nosotros somos los dueños de nuestra voz. Lo que cambia es la intención y el uso de esa voz nuestra. Un “Hablar libre” es aquel que es expresado sin insultar y sin causar malestar en los demás o despertar sensaciones negativas. Así se deduce de las enseñanzas de Rabi Iossi (Tratado Arajin página 15).

Dijo Rabi Iossi:  “Yo nunca dije nada de lo cual tuviera que pedir disculpas. Nunca tuve que mirar para ver  quien estaba a mi alrededor (pues nunca hablé mal ni en contra de nadie) ni nunca tuve motivo para negar haber dicho algo. Mi hablar fue tan libre que nunca tuve que avergonzarme de lo que dije ni nadie se avergonzó por mi causa.

La libertad de mis palabras fueron como gaviotas, que trascendieron , invocando el Honor  de la Naturaleza o la esencia de la espiritualidad. Mis palabras siempre pasaron el filtro necesario antes de salir de mi boca”.

Mientras que “libertad de expresión” son tres palabras que confunden al enunciarlas, pues implican que cualquiera pueda decir cualquier cosa sin importar quién pueda ser dañado, ofendido o afectado. En la “libertad de Expresión”, la intención legítima es la de “poner” las “cosas en su sitio”, poner “el punto” sobre la “i”, apuntillar, matizar y/o resaltar una verdad que sólo representa “nuestra verdad”, nuestro pensamiento, nuestra doctrina o el bando (o partido) en el que juego o milito.

Hay tres palabras que dañan enormemente a un Alma y tres palabras que dañan enormemente a toda una Sociedad.  Las tres palabras que dañan el Alma son: “Te lo DIJE”. Y las tres que daña a una Sociedad hasta su médula: “Libertad de Expresión”.  Anatomía del Alma. Najman de Breslev. 

 

12. SEXO Y PAZ (SHALLOW)

Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante!  Eclesiastés 4:9-10

Estar enamorado no es exactamente lo mismo que “amar” a alguien. El enamoramiento tiene el tic de la “subjetividad” (uno no ve los defectos del otro ni quiere verlos) y el de la provisionalidad a través del tiempo, mientras que amar supone aceptar y darle al otro su sitio de una forma objetiva sin tapar sus carencias o zonas oscuras.

El enamoramiento implica “mirarse en el espejo” mientras que amar supone mirar a través de una “ventana”. En el enamoramiento todo es relativo, subjetivo y “dependiente”. Respecto al Amor, está escrito en el Tratado de Abbot el siguiente texto: Una cosa que depende de algo, si desapareciese ese algo, desaparecería la cosa; por lo que un Amor que depende de algo, si desapareciese ese algo desaparecería el Amor.  Y eso no es Amor, sino “enamoramiento o en-si- misma-miento (me miento a mi mismo) .

¿Cuántas veces hemos “amado” a alguien y ha sucedido que tras decepcionarnos “le hemos odiado” con la misma fuerza que le habíamos amado? La razón: eran amores que “amaban” la superficie (shallow)  del otro, de lo “evidente”, pero que producían “rechazo” cuando se atisbaba lo que la superficie tapaba.

Y la diferencia básica entre el enamoramiento y el Amor está precisamente en eso, en la quietud de su esencia, en la paz entre las partes, aunque incluso en el verdadero Amor, el Amor del bueno,  a veces, no siempre es fácil y hay “dolor”, sólo que no es un dolor por un “daño” o una exigencia no satisfecha sino un dolor “existencial” de no poder dar “más”.

Dice Albert Gozlan que cuando en un matrimonio o en una pareja se discute previamente, es muy difícil que dos horas después, hagan el amor. Seguro que una de las dos partes es reticente. Igual pasa, dice Gozlan, respecto a los países. Es difícil que dos países, dos partidos políticos, dos sociedades o dos lo que sea, que hace un ratito estaban “en guerra”, bien explícita o bien  “fría”, dos días después por exigencias del guión de la vida “firmen un tratado” de Paz. Porque para la paz, igual que para el sexo en pareja, se necesita un estado de buen rollo, de “conocimiento” y “entendimiento” de la otra parte; que hacen posible, en esas condiciones, el acercamiento y, “de paso”, que la “paz” (el sexo) sea más fácil. Ese es el secreto de la Paz según Albert Gozlan y yo le creo.

De hecho, eso era lo que pasaba en La España del siglo XV. La existencia de una escuela de traductores como la de Toledo, en la que convergían Judíos, Cristianos y Musulmanes, fomentó la época más próspera y pacífica de la historia de España. Incluso llegamos a “descubrir América” ¡!!!

Conclusión: La paz que cada día nos falta  está directamente vinculada a la falta de conocimiento acerca del “otro” y al deseo de prevalecer y dominar al “otro”.

Sin duda alguna, el dominio y la sumisión no forman parte de la ecuación del “amor” ni mucho menos de la “paz”, porque siempre queda un resentimiento o una impotencia solapada en el corazón que se cocina a fuego lento y basta un leve viento que venga, bien del Norte o bien del Sur, para que se acreciente y se convierta en “Odio”; mientras que el Amor verdadero está tan lejos de lo que se ve, de la superficie, que es muy difícil que su esencia se pudra…….

11. COLA DE LEÓN

Dedicada a Javier por tener el valor de un león de preguntar

He recibido muchas preguntas (y preocupaciones) respecto a una de las últimas entradas escritas por mí, concretamente la titulada “Correr tras el viento”, sobre todo respecto a cuál es “la venda de los ojos” a la que me refería. Voy a intentar aclarar un poco más. 

Existe una Mishná en el Tratado de Ética de los Padres. Capítulo 4, párrafo 2  con la siguiente frase: “Procura ser cola de león a ser cabeza de zorro”

A menudo ocurre que incluso en un grupo de personas bien avenidas, de pronto, tras un acontecimiento decepcionante para una de ellas, o una desavenencia ideológica o una razón lógica y bien argumentada, con la misma fuerza  con la que esa persona se sentía querida, también acaba siendo expulsada o marginada.

Esto no sería grave si no fuera porque la persona marginada siempre fue con la “lengua fuera”, sobresforzándose para estar “a la altura”, tapándose los ojos con una venda virtual, para no ver las carencias y diferencias que tenía con respecto al resto; ya que el brillo del grupo, su simpatía e influencia le hicieron desear estar cerca de la “pomade”, por encima de lo que la intuición aconsejaba. Esto es lo que habitualmente llamamos “integración”. Con tal de estar integrados y formar parte de una “Elite” uno, queriendo, renuncia a un 30-40% de su esencia y de “su” verdad. 

El Talmud cita una regla general de sabiduría que dice:” Todo aquello que sale de una vasija contaminada, está contaminado y aquello que sale de algo puro se considera puro”

Todo esto lo podemos extrapolar a nuestros días y a los llamados grupos de influencias. En la presentación de la Hermandad de los Gansos, una de las razones que expuse para elegir la identificación con los Gansos fue  la formación que por instinto ellos llevan y el modo de incorporación jerárquica que tienen, siempre por el final (la cola) de la formación. 

Hay otras hermandades, otros grupos de influencias, filosóficos, políticos, lobbies… ONG , partidos políticos, Equipos de fútbol u otros deportes, etc. En todos ellos su función es “captar” adeptos y procurar conseguir favores, ingresos o cualquier cosa legítima para su causa. Esos son llamados en el Argot de la Metafísica “los zorros”, en el sentido de que los “zorros” cuando tienen hambre y  es época de sequía, no tienen más remedio que entrar en los “huertos” para “servirse” y también es conocida la astucia del zorro para poder conseguir una determinada cosa. 

Frente a eso, están los “leones”. Algo grande y fuerte que “está” como referencia, pero que por definición no busca adeptos, sino ser en la medida que pueda el espejo donde poderse mirar y mejorar, reflexionar, debatir, crecer sin alterar nunca sus bases teóricas ni adaptarlas a las “exigencias” del momento o época.

Bien. Todos nosotros podemos identificarnos con zorros y leones, y es lógico aspirar a ser “cabeza”, dirigente o Maestro de Zorros o de “Leones”. Sólo que la Mishná a la que nos referimos hoy dice claramente que es preferible ser “cola” de león que “cabeza” de zorro. ¿Y  por qué?

Primeramente, porque cuando alguien llega a ser “cabeza” de algo es muy difícil que sea capaz de darse cuenta de una carencia suya, pues delante de él no tiene a nadie a quien copiar o superar, pero cuando uno es “cola” de algo se parte de una posición tan humilde que va a requerir copiar y aprender  de los muchísimos otros que tiene delante de él.  En este sentido es preferible ser “Cola de entidades” realmente altruistas, puras y que no busquen adeptos, pues esa persona tendrá muchísimas personas por delante como referencia de quien copiar y aprender, ejerciendo su propia humildad; a ser “cabeza” de un lobby, ONG, partido político… delante del cual uno no tiene a nadie, y tarde o temprano inflará su EGO pensando que “no existe nadie mejor y más preparado que él” para dirigir la entidad o el grupo en cuestión.

Lo de la venda: A menudo uno se justifica, como un servidor de ustedes, en estar a bien con los leones y con los zorros y se pone la venda virtual en los ojos para poder estar integrado en el equipo de los zorros y no le importa quedarse hecho “unos zorros” cuando tiene que debatir o convivir con el resto del grupo aun sabiendo que cada día traga alguna incoherencia suya que le aleja más del club de los Leones. Pues desgraciadamente al ritmo que van los acontecimientos del mundo, cada vez la distancia conceptual que separan los leones de los zorros es mayor. 

Y un día ocurre que la “venda” se cae y uno ve,  para su sorpresa, que está “de prestado” y tolerado en el grupo de los zorros, y  se da cuenta que él no es uno de ellos y que por querer estar integrado con los zorros, está cada vez más lejos de los leones que son sus congéneres naturales. Y con esto no quiero decir que ser león sea mejor o peor que ser zorro ni viceversa.

Y cierro el círculo conceptual parafraseando la Regla general antes mencionada: Todo lo que sale del grupo de zorros será “zorruno” y todo lo que salga del de los “Leones” será “leonino”. Y es mejor para la persona verdaderamente Humilde y altruista, instalada en la dinámica de “dar” más que en la de “recibir”, ser “cola” del grupo de los Leones a ser “cabeza”, dirigente de cualquier grupo de “zorros”.

10 . ADIVINA CON QUIEN CENO ESTA NOCHE

Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. (Corintios 13:2)

En 1988 la física demostró que el tiempo se desdobla 

La aplicación científica de esta teoría permite explicar, no sólo que el tiempo se desdobla, sino que el ser humano también lo hace siguiendo la pauta de casi todo el universo.

La teoría del desdoblamiento afirma que nuestro cuerpo es también energía que puede proyectarse hacia el futuro, observando información de esa realidad paralela que traslada a nuestra existencia presente.

Según el físico que lo descubrió, el Dr. Garnier, de cada instante que vivimos, una pequeñísima partícula es información mental que recibimos inconscientemente sobre nuestro futuro, de nuestro “otro yo”, formado de energía, cuánticamente hablando.

“Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles, siempre hay un instante imperceptible”, dice Garnier.

Y explica, más gráficamente:

De cada 25 imágenes por segundo que se proyecten en una pantalla, sólo vemos 24, porque la número 25 nos pasa desapercibida, aunque nuestro cerebro capta subliminalmente la información que aporta esa imagen no advertida. De manera parecida, nuestro “yo”, lo que somos realmente, se desdoblaría en cuerpo físico con existencia consciente en el presente, y energía (que también forma parte de cada uno de nosotros) encargada de viajes en el tiempo, buscando el mejor modo de preparar nuestro futuro.

Esa información, según Garnier Malet, se transmitiría al “yo” material, principalmente en las horas de sueño profundo. De ahí, la vital importancia que le da a la intuición, el pensamiento positivo y el instinto de supervivencia.

“Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada”, explica el científico.

Otra propiedad física, conocida como “onda-partícula”, desarrollada e investigada por el también físico francés Louis-Victor de Broglie y avalada por el propio Einstein, demuestra que también las partículas se desdoblan en corpúsculo y ondas de energía.

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Nuestros cuerpos, materia al fin, deberían seguir la misma ley, con propósitos definidos; aunque, por ahora, ignorados para el ser humano. La teoría del desdoblamiento de Garnier Malet da sentido a ese propósito.

De continuo y dependiendo de las circunstancias, la mente nos presenta elucubraciones de lo que nos puede pasar, o lo que deberíamos hacer, de cara al futuro personal. Solemos tender a creer más en el peor futuro que imaginamos, solemos temer toda clase de imprevistos desafortunados, o imaginar desenlaces negativos a circunstancias puntuales.

Esa tendencia hacia pensamientos negativos, dice Garnier Malet, propicia que nuestra energía “exploradora” del “Mejor futuro posible”  busque en los parámetros que le indica nuestra mente negativa, provocando realmente un futuro poco halagüeño. Sin embargo, si pensamos en positivo, prestando atención a nuestra intuición en la resolución de problemas, ese otro “yo” viajero nos traerá de la “otra dimensión” la mejor información posible para preparar un futuro simultáneo satisfactorio.

El pensamiento correcto debería ser lo más ecológico posible, sobre todo en las horas cercanas al sueño, momento en el que se establece el mayor intercambio de información entre nuestros “yoes” desdoblados.

“El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado entender que el hombre vive en un TIEMPO REAL  del aquí y del ahora, y en un TIEMPO CUÁNTICO imperceptible con varios estados potenciales, de entre los cuales memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real”

Según esta ley SOMOS A LA VEZ CUERPO Y ENERGÍA, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias. De día es muy difícil controlar el pensamiento, pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto lo controlemos. Esa es la manera de conectar con la parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas”

 

9. CORRER TRAS EL VIENTO

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No hay una cosa peor que llevar una venda en los ojos y que se te caiga. Esto mismo me pasó a mi, en mi trabajo. Toda la vida intentando lidiar con la venda para que no se me caiga (como con la mascarilla), hasta que en el momento más tonto, se me cae y ¡zas!.  Lo malo de que se te caiga la venda de los ojos es que, aunque te la vuelvas a poner, lo que has visto (que llevabas años que no querías ver) ya lo has visto. Y ahora… no tiene sentido seguir llevándola. Una pena. Por eso creé la Hermandad. Para gente que se les cayó la venda “a posteriori”.

¿Has sido consciente alguna vez de tu propia individualidad? ¿ Has llegado a pensar alguna vez qué tienes en común con las personas que te rodean y que se suponen que son como tú, e incluso “mejores que tú”? 

A veces “te radicalizas” porque el entorno se ha polarizado tanto que en referencia a él, parece que eres un radical.  Pongo un ejemplo: si yo he sido de siempre de “izquierdas”, al polarizarse tanto tanto la izquierda política, uno “parece” ser de “centro” aunque no lo sea. El de Centro, parece que es de “derechas” y el derechas parece que es de “Ultraderecha”. 

No soy de los que van a caer en la trampa de hacerle la crítica no productiva al Gobierno. No. Detrás del Gobierno hay votos. Muchos votos. Igual que detrás de Vox. Por eso yo respeto a Vox. Por eso respeto al Gobierno. Igual que respeto a mis compañeros de trabajo, a otros colegas, etc…

Pero eso no quita el hecho de que un día te das cuenta que eres un numero más en la escala profesional, con más o menos carisma social (cada vez menos) con más o menos respeto profesional (cada vez menos) con más o menos respeto hacia mis creencias  (cada vez menos). Y, sin la venda en los ojos, lo que no querías ver, entonces, lo ves.

¿Qué ves? Que no es lo mismo que te toleren a que te quieran. Que no es lo mismo ocho (08) que ochenta (80) porque depende en qué lugar esté el “cero” y que no es lo mismo caer en gracia que ser gracioso. Como el título de una película: “Nadie hablará de mí cuando me haya ido”.  Y cada vez falta menos para que me vaya. Como todos.

A mí, la verdad, me cuesta trabajo quedarme en los aplausos y canciones de las 20.00 h. Hago esfuerzo, lo juro, pero no puedo. “Recuerda que eres librepensador no un funcionario”  me dice una vocecita  al oído. Lo malo es que tampoco tengo Psiquiatra a quien  ir si las “voces” van a más…

Casi dos meses de confinamiento, junto a la pérdida del sesenta por ciento del tejido productivo y sólo escucho “Resistiré”. Perdoooona: No se trata de “resistir”. Se trata de “vencer”. Resistir es “pasivo”. Vencer no.

Si resisto, lo más que conseguiré será vencer “a los puntos” según el criterio del árbitro. O perder… Depende del árbitro. 

Pero yo quiero vencer “por K.O”, de forma evidente, sin depender de un criterio arbitral. Quiero vencer no sólo al virus, sino también a lo que viene, para que no hayan segundas partes. 

No me preocupa tanto el virus, de verdad, sino lo que viene.  En Suecia (350 fallecidos), Alemania (2800) y Portugal (600) lo han enfocado de otra manera, y no les va peor que a nosotros (20.000). Me sorprende que a nadie se le haya ocurrido un “plan B”, a nadie se le ocurrió un “comité de expertos”. Yo lo único que he visto ha sido  “ruedas de prensa de gente con uniforme militar”. 

Yo recibí una mascarilla defectuosa y al final me la tuve que comprar (5€). Y los test seguramente tendré que hacérmelos yo (150 €). A lo mejor otros compis tienen más suerte, caen mejor o son políticamente más correctos.  Vete tú a saber qué habrá detrás de la realidad aparente. Sin venda he podido ver lo que nos importan los ancianos, el trato que han recibido, los criterios médicos,  la calidad de nuestra asistencia, la relación salario profesional versus responsabilidad civil, lo que nos importan unos aplausos, el sentirnos útiles… cómo lo hacen los demás….

Por eso pienso  que todo esto es un “correr tras el viento”…. sin cometa. Porque si tienes una cometa está bien que aunque tengas 80 años (…) estés corriendo detrás de ella aunque ya eres mayorcito.  Pero…

…Pero los hay que corren detrás del viento y no tienen cometa… ¿Por qué corren entonces? ¿Por qué corre la gente ideológica o filosóficamente detrás de “nada”?. 

Después del coronavirus lo que viene es un “cambio” de orden. Al estar más empobrecidos, dependeremos más de un estado, tendremos que ser más dóciles y estaremos “socialmente más distantes” por imperativo legal, pero estaremos “más cercanos en los corazones bla bla bla” ¿Te lo crees?

Me he quedado sin cometa. No sé si se me ha volado. O si se me ha roto, si se me ha perdido o si me la han robado.

Lo cierto es que me da vergüenza, a los sesenta años, ponerme a correr detrás del viento porque sí… lo mismo los demás corren detrás de una “cometa virtual” y el equivocado soy yo….

Así que me ha dado por ponerme, en lugar del “Resistiré” de las 20.00 h, esta canción de Perales: Qué pasará mañana cuando te hayas ido…

Eso digo yo ¿Qué pasará mañana cuando el virus se haya ido?