Autor: cblaplicada

28. LA FÓRMULA DEL MATASUEGRA

Pensamos que somos nosotros los que pensamos… pero ¿Es eso así? 

Hay muchos físicos que están convencidos de que cada pensamiento es un fotón de luz. Uno de estos físicos fue un tal Werner Heisenberg, premio Nobel de Física en 1932 por «la creación de la mecánica cuántica». Como cada “santo” o “iluminado”, tuvo sus luces y sus sombras a lo largo de su vida. Jugó un papel fundamental en la puesta en marcha del primer reactor nuclear alemán en 1957, pero también parece ser, aunque no de forma clara, que algo aportó durante la II Guerra Mundial al programa de armas nucleares de los nazis, que a su vez antes lo habían atacado por considerarlo un representante de la “ciencia judía” (relatividad y cuántica).

Fuera como fuera, aquella etapa oscura de su carrera científica terminó con Heisenberg capturado en 1945 por las fuerzas aliadas en Alemania, y encarcelado en Inglaterra dentro de la operación Épsilon junto con otros grandes científicos implicados en el proyecto nuclear alemán. Su aportación a partir de aquí ha sido decisiva para la física cuántica de hoy día. Formuló el famoso principio de incertidumbre que  dio el espaldarazo final a la llamada “Filosofía indeterminista”  y a la famosísima  teoría del campo unificado, una especie de “teoría del todo” para explicar las fuerzas fundamentales y las partículas elementales, que hoy  día sigue siendo considerada el santo grial de la física de partículas… y de la psicoterapia. 

En esta entrada nos centraremos en el Principio de Incertidumbre, sin embargo, añadiremos un poco de perspectiva diciendo que, hasta Heisenberg, la doctrina determinista afirmaba que “todo lo que ha habido, hay y habrá, y todo lo que ha sucedido, sucede y sucederá, está de antemano fijado, condicionado y establecido, no pudiendo haber ni suceder más de lo que está de antemano fijado, condicionado y establecido”. Así decía Julio Cesar: “Alea Jacta est”. La suerte está echada. 

Esto es lo mismo que decir que la  naturaleza en la que vivimos insertados es como un gigantesco mecanismo de relojería (con átomos en lugar de ruedecillas) que está sola consigo misma, predeterminando con sus propias leyes cualquier tipo de movimiento sin lugar alguno para el azar. Desde esta perspectiva, seguimos tirando del ovillo, es entonces imposible que una voluntad “divina” se inmiscuya o entrometa en el engranaje de estos movimientos. Es decir, “Dios” no podría influir en el futuro sin entrar en conflicto con la determinación de las leyes de la naturaleza que “Él” mismo creó.  Ofú.  

Pero… Esta manera de pensar empezó a cambiar en 1927, cuando el señorito Heisenberg estableció que en los sistemas cuánticos no es posible una determinación completa de su comportamiento o futuro,y que es imposible medir simultáneamente, y con una precisión absoluta, el valor de la posición y la cantidad de movimiento de una partícula determinada, y que la incertidumbre derivada de esta apreciación no corresponde al instrumento de medida, sino al propio hecho de pretender tomar dichas medidas.  Y que incluso empleando los instrumentos más precisos y exactos jamás imaginados, el principio de incertidumbre se mantiene estable y vigente. Es más, cuanto mayor sea la precisión en la medida de una de las magnitudes, mayor será la incertidumbre derivada en la otra variable complementaria. Ofú + Ofú. 

Y ahora viene el “tercer y definitivo ofú”. Este Principio de física cuántica nos viene a decir que “observar supone ya de por sí modificar” el elemento observado (para mal o para bien) y  ello implica que “la observación por el ojo”, cuya “intención” y procesamiento proveniente de nuestro pensamiento, modifica por sí sola…. entonces ¿“Pensar en un objeto” también podría alterarlo para mal o para bien?. La pregunta del millón sería: ¿Pensar bien, de forma benevolente (o lo contrario) mejoraría o empeoraría el estado sobre aquello que se piensa? . 

Jean Pierre Garnier Malet, otro crack, esta vez contemporáneo, enunció  la teoría del desdoblamiento del tiempo basándose en  que la luz es partícula y a su vez onda, y el ser humano, por inferencia, sería “cuerpo” (luz corpuscular o partículas) y “pensamiento”(psique o luz en forma de “ondas”),  y que podríamos pasar, al menos en teoría, de una a otra forma de luz según nuestras necesidades y que el único obstáculo para hacerlo es… la mente. 

Y ahora enlazamos con el principio de esta entrada intentando cerrar el círculo: pensamos que somos nosotros los que pensamos, pero no es así. Nuestro pensamiento es la onda de  luz reactiva como contestación al enorme acúmulo flotante de “pensamientos”  que nos bombardean desde fuera e inciden en nuestra psique. Sólo un entorno equilibrado, con personas que piensen de forma benévola sobre ti, hará que pienses de forma benévola y equilibrada hacia tu entorno. Claro que hay muchísimas personas de la vieja era que aún siguen  erre que erre abanderando aquel refrán de “Piensa mal y acertarás”. Ahí lo dejo: especial atención a partir del minuto 2.00 del siguiente video :

27. ABRIENDO PUERTAS

La vida nos invita continuamente a cambiar, pero nosotros siempre nos resistimos. Ese temor al cambio es como un pequeño “animal” egoísta que existe y no quiere salir de su agujero. Todo es bueno para él, o al menos todo le es familiar, y ya está cansado de “malas noticias” y harto de que algo quiera sacarlo de su zona de confort, así que se alía con la razón para hacernos ver el cambio como algo negativo. Sin embargo, es realmente a través de esas situaciones “negativas” que, tras haberlas superado, avanzamos y crecemos y, aunque las intentemos esquivar, las incomodidades pasadas terminan convirtiéndose en una oportunidad para  aprender ¿La conclusión? Esos retos de la vida resultan muy necesarios.  

El debate que se establece entre, por una parte, lo que nos dicta el temor al cambio, el cual se alía con la razón para buscar todo tipo de argumentos que nos convenzan de que mejor nos quedamos como estamos o, como dice el refrán, “más vale malo conocido que bueno por conocer”; y, por otra parte, la fuerza que, por encima de ese temor, nos empuja a aceptar el reto para hacer algo diferente y empezar a cambiar nuestra actitud ante la adversidad.

Un buen comienzo podría ser que empezáramos a usar buenos sentimientos y amor altruista. De hecho, el ser humano posee estas cualidades, pero está claro que solemos decantarnos hacia el beneficio propio en lugar del beneficio de todos, aun cuando por razones puramente egoístas deberíamos intentar hacerlo si, imaginando que la vida estuviera llegando a su fin, no encontráramos  respuesta a la pregunta: ¿Para qué viviste? 

Y es que si no queremos existir el número de años que nos fueron dados en este cuerpo como un animalillo que se rige por su instinto y sus apetencias, y queremos elevarnos por encima del temor al cambio para alcanzar el nivel de perfección de toda la Naturaleza antes de que este cuerpo cese de existir, entonces deberíamos cambiar nuestra actitud egoísta hacia el mundo.

Imaginemos dos líneas, en la de la izquierda el egoísmo y en la derecha el altruismo. La línea izquierda ve todo dentro de la razón que calcula constantemente en qué medida me es beneficioso todo aquello que llega, haciéndome sentir siempre incompleto y lleno de carencias, mientras que la línea derecha está por encima de lo que me dicta esa razón calculadora. Pero como dijo Rabash, sería imposible ir por encima de la razón antes de tener una razón lógica que me muestre la situación cómo razonable, sólo entonces podré decir no a lo que la mente con sus temores me quiere obligar a hacer y,  por encima del intelecto, aceptar el reto de cambiar mi naturaleza egoísta. 

Es decir, si la vida nos plantea dificultades, con la actitud de cambiar nuestra tendencia natural al egoísmo, podremos buscar cómo escalar por encima de ellas con la intención de terminar siendo mejores personas, y juntas (dificultad y aprendizaje), formarán una línea media por la que iremos progresando. La regla en Cabalá dice que la línea media es una fusión de las dos líneas sobre las que hemos hablado, y esta es la razón por la cual la línea media se llama “paz”, ya que requiere de las otras dos, opuestas y necesarias. Después llegará el siguiente escollo, pero ya sabremos que, con la actitud correcta, podremos seguir avanzando. Así que si la vida te trae limones, con alegría, haz limonada para todos. 

26. EL DÍA QUE NACÍ YO

El pasado 15 de Abril escribimos en  Nosolounblog un post sobre los nacidos en Miércoles y muchos lectores me pidieron una ampliación sobre los nacidos en el resto de la semana. Y aquí estamos.

Como ya expusimos entonces, el Universo no contempla el concepto de “azar” ni tampoco permite la existencia del “error”. Parafraseando a Einstein: “Dios no juega a los dados” ni se equivoca, sino que todo sigue una dinámica “causa-efecto” que redunda para bien o para mal en nosotros.

Otra característica definitoria del Universo es ser tremendamente respetuoso con su Jerarquía de antigüedad que para él es un grado. Para el Universo, aquello que ya existía antes de la propia Creación es jerárquicamente superior a aquello que se hizo el día 1 de la Creación y, a su vez, éste es jerárquicamente superior a lo nacido el día 2 y así sucesivamente.

Por esta misma razón, nada es casual. Nacer o morir en un determinado día, o en un determinado momento del día o de la noche. De hecho, una de las diferencias existentes entre los que van por libre de forma individual y los que están del lado de la Santidad estriba precisamente en la gestión del pre-determinismo.

Las acciones producidas por los humanos generan una dinámica “astral” que predestina al resto de las naciones, mientras que el Alma que está en el lado de la Santidad dispone de alguna herramienta en su software que le permite poderse sobreelevar por encima de las influencias “astrales”.

Esa sería, a priori, una posible interpretación de la famosa frase sobre el personaje de José, el vendido por sus hermanos, aquel que resistió los avances de la mujer de su Jefe, Zulaida, y del cual el Génesis escribe: “Un Hijo fructífero es Joseph, fructífero por encima del ojo”. La expresión “por encima del ojo” puede ser una alusión velada a lo que existe más allá de lo que se ve del Cielo: es decir, los astros.

También sabemos, por los escritos herméticos, que todo lo que existe en nuestro mundo depende de un ángel, o intermediario “de luz”, que interactúa sobre ello y lo hace crecer, detener o involucionar. También sabemos, por el Sefer Yetzirá, que el Mundo fue creado por las 22 letras del alfabeto hebreo y, de ellas, el mundo físico mediante las siete letras dobles, que son las causantes de la ley del “siete” sobre la que se asienta el mundo físico, incluidos los días de la semana.

De este modo, aquellas personas que nacen el día DOMINGO están mediatizados por el “Hágase la LUZ” del día 1 de la Creación, por lo que estas personas tienen tendencia a ser cordiales, luminosas, incapaces de guardar secretos; son libros abiertos que deben aprender la discreción, y a manejar el EGO de saberse el Sol de su entorno y de ser la “sonrisa y la luz” del Universo. Su Ángel cuidador es el ángel RaFael.

El Lunes es el día en que se creó la dualidad al tener Dios que separar las aguas… en dos. La palabra Lunes proviene de “lunático”, de la dualidad. Las dos caras que tiene la luna y los nacidos en él tienen tendencia a “destruir” para volver a construir, instalados en la discusión; pues, en el día dos, se tuvieron que separar las aguas para quedar divididas en aguas superiores e inferiores. Por eso, el día 2 es el único día del Génesis en el que no se dice sobre él “y fue bueno”. Las personas nacidas en lunes son personas que guardan muy bien los secretos, pues disponen de una “cara oculta”, una cara “B” propia de la dualidad. El Ángel que lo regula es GabrieL.

Los nacidos en Martes están creados por medio de la letra DaleT, que creó el planeta Marte, el cual influye en la “vegetación”, que fue creada en el día tres. Suelen tener al Ángel de la muerte de su parte, pues ellos están influenciados por el planeta rojo que les hace algo más sangrientos que sus hermanos, aunque ello no implique que sea para mal. Pueden ser asesinos, o pueden ser cirujanos, o carniceros…

Y los nacidos en miércoles, ya lo decíamos en aquel post, son personas que brillan en la oscuridad tal como el Sol, la Luna y las estrellas que alumbran la noche. El Ángel que lo mediatiza es MiJAEL. Son las personas “entendidas” que son capaces de “ver” y hacer ver en la oscuridad.

Los nacidos en Jueves lo hacen adscritos al Ángel ZidKiel, que fue el que hizo Júpiter, y rige el día que fueron creados las aves, por lo que las personas nacidas en Jueves “vuelan alto” y son amantes de la libertad.

Los nacidos en Viernes, están adscritos al Angel HAniEL y a la letra PE, que significa en hebreo “Boca”, en alusión al día que fue creado el HOMBRE, el único que, además de tener boca, la usa para expresar sus ideas, por lo que suelen ser algo pedantes, presumidos y tendientes por un lado al estudio de la verdad; pero, por otro lado, les tiran las pasiones bajas de todo animal. Tal cual ocurrió con su ancestro Adam y/o Eva. Ellos erraron en la “comida” y en la sexualidad (Eva fue seducida por la serpiente en un asunto de manzanas que prometía ser muy apetitoso). Las personas nacidas en viernes son personas que, instalados en la dignidad Humana, tienen problemas para escapar de la tentación de una agradable y sutil “oferta”.

El Arcángel Haniel, se encuentra incluido en la reducida lista de los siete arcángeles que forman la corte celestial. Vehiculiza la gracia de Dios, la alegría y el amor. Rige sobre Venus, que es el “lucero del Alba”. De este modo, al igual que el lucero del Alba es el lucero del amanecer, así el Viernes es el lucero del Shabat de los judíos donde les está prohibido trabajar.

Y por último, los nacidos en Sábado están bajo la influencia de Saturno/Shabat y de su ángel Kafsiel. Aquellos que nacen en Shabat muy probablemente morirán en Shabat. Su prosperidad estará asegurada para facilitarle que guarden el Shabat y no tengan que trabajar. Además, son personas que en el aspecto negativo son “ociosas” y, si escapan de la influencia del Shabat, caen bajo la influencia de Saturno, un planeta frío y seco. Frío como la muerte y seco como la pobreza.

“Qafsiel / Caziel”, significa “velocidad de Dios”. Es probable que Shabat sea el regalo de Dios a su colectividad de Israel como presente por ser capaz de contrarrestar a Saturno. Saturno es al Shabat como Bilam es a Moisés.

Son extremos de una dualidad extrema que Dios pone para contrarrestar algo negativo como, en el segundo caso, equilibrar y darle algo igualmente poderoso en potencia al resto de las naciones paganas. El Ángel Qafsiel es conocido por simplemente observar, contemplar cómo se desarrollan los eventos del cosmos con poca interferencia. En el misticismo judío, Cassiel está asociado con el planeta Saturno y la dirección norte. Nosotros, por tanto, buscaremos el Shabat y el Sur. Él es el controlador del karma y del tiempo. Por ello, se dice que Shabat es un “palacio” en el Tiempo. Este ángel es “Atemporal y por ello Kafziel “no trabaja”, sino que “contempla y se considera un observador, más que un hacedor. Por eso dicen de él que es el ángel de la soledad y de las lágrimas, y que preside la muerte de los reyes. Como el Rey David, José, el interpretador de sueños y muchos actores importantes de la vida… Dentro vídeo

25. Expediente de Amor

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.” Lucas 10:27

 

Cuenta el Rab Jonathan Rietti una parábola hermosa:

Cuando salía corriendo a tomar el camión para ir a la escuela, un niño de 12 años dejó una nota a su madre donde decía:

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La mamá, al encontrar esa carta, pensó que no estaba bien que el hijo la hubiera escrito. Realmente no es correcto que cobre por jugar con sus hermanos o limpiar la basura.

La mamá pensó y se le ocurrió una idea. Tomó esa misma hoja y del otro lado comenzó a escribir:

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Cuando llegó el hijo de la escuela, tomó la hoja y leyó lo que escribió su madre, y le dijo con lágrimas en los ojos:

—Está pagado todo.

Esto es algo que puede pasarnos mucho a nosotros. Tal vez pensamos que por hacer actos buenos, ya sean relacionados con Dios, ayudar al compañero, prestar dinero, etc., Dios nos deba algo. Pero realmente no es así. Si queremos conocer cómo sería la carta de Dios, seguramente diría algo así:

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Moraleja: Debemos cambiar nuestra perspectiva en la vida. Debemos ver todo lo que tenemos y agradecer a Dios por cada detalle, y realmente sentir que todo lo que tenemos es un regalo y no una deuda que Él tiene hacia nosotros. Dios no nos debe nada.

Y respecto de nosotros hacia otros: uno da cuando quiere dar y el otro debería estar agradecido por aquella vez que le dio, aunque esta vez no haya recibido. Es muy fácil creer o querer a alguien mientras te está dando, pero el mérito está en quererlo aunque te diga “no”.

Cuando lleguemos a esa categoría, seremos felices y transmitiremos felicidad.

 

24. EL PUNTO CIEGO

“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.” (Ezequiel 36:26)

Hay personas, no voy a decir yo, que están dispuestas a hacer lo que sea, ceder cualquier tipo de status y autoestima o soportar un mínimo de humillación, en nombre de la amistad. Tienen un sentido de la lealtad y una necesidad de sublimar la amistad que no dudan en perdonar mil y una veces si es necesario cualquier ofensa, deslealtad o traición implícita entre “caballeros”, colegas, compañeros ideológicos, etc… Todo con tal de no perder o desagradar a esa persona que se admira. 

Dentro de ese grupo de personas están, además de mi,  las madres que pagan una y otra vez las deudas que contraen sus hijos. Saben que lo que hacen no es correcto, pero terminan justificándolo en nombre el amor.

La amistad debería ser un nivel superior al amor porque, al fin y al cabo, la amistad es altruista y en el amor se espera ser correspondido. La tragedia de esto no es el supuesto masoquismo del amigo fiel, sino cómo el corazón de piedra de aquella persona supuestamente admirada, con el tiempo y ante la debilidad del que ama, se vuelve cada vez más cruel hasta llegar a ser irreconocible por él mismo. Es el llamado punto ciego del que siempre busca (y encuentra) fallos en lo que tiene delante.

El punto ciego no  deja ver su propia podredumbre, su propia amargura y su terrible mala suerte de no ser capaz de darse cuenta que su pétreo corazón ya no le permitirá arrepentirse de nada de lo que hizo  pues está convencido de que todo lo que ha hecho lo ha hecho bien. Si te fijas bien, los eventos de sus vidas, les coronan. 

Honestamente, no creo que sea maldad. Nada que ver con ella. Es ceguera. Es dureza de corazón, rigidez de mente, distancia emocional. Es una actitud ante la vida. No tienen nada que ver con la maldad, sino más probablemente lleven arrastrando una herida en su narcisismo que les sangra y les obliga a alimentarse de la sangre derramada tras pisotear al prójimo.

Si miras su vida sin necesidad de lupa, observarás que ya llevan demasiado dolor en lo alto. Su desgracia es que nunca podrán arrepentirse porque no sabrían a ciencia cierta de qué tendrían que arrepentirse y cuando lo “ven” ya no hay nadie a quien pedirles  perdón ni nada susceptible de poder ser arreglado ya. En algunas hermandades, los llaman “los otros”. Obviamente, para ellos, nosotros también somos “los otros”. Habrá que escribir, si Dios me presta vida, sobre este tema nada baladí. Porque entre estos “los otros” y aquellos “los otros” se encuentra ni más ni menos …….todo el espectro de lo que llamamos dualidad. Escuchen (vean) el vídeo propuesto.

23. SELF O NO SELF: THAT IS THE QUESTION….

 

Los Seres Humanos necesitamos encontrarle un sentido a la vida. Lo malo es que ese sentido no lo podemos “inventar” pues, hasta ahora, nuestra capacidad de autoengaño , al menos en la mayoría de nosotros, no llega a tanto. Y todo el proceso de búsqueda y sintonía con nuestro sentido de la vida se refleja en lo que llamamos el “Ánimo”

El sentido de la vida, en palabras de mi admirada amiga la Dra Maribel Rodríguez, es lo que le da significado y ayuda a encontrar un soporte interno a la existencia. Sin dicho soporte interno, es más probable que la psique se vuelva más frágil y, por consiguiente, tenga más probabilidades de enfermar. Para  Irvin Yalom, mi terapeuta favorito con diferencia,  el sentido de la vida debe contemplarse desde una perspectiva que permita fluir en el tiempo y en las prioridades de cada tiempo, pues los tipos de significado cambian a lo largo de la vida.

Se produce un cambio de prioridades y de valores a lo largo de la vida, pues no aspira a conseguir lo mismo un niño que un adolescente, un adulto o un anciano.  Hasta los 20, el sentido de la vida lo marca la experimentación; de los 20 a los 50, la creatividad y la expresión del self marca la prioridad; de los 50 a los 70, se inicia el Viaje del Héroe, la vuelta al self, la vuelta a casa y, a partir de los 70 años, la prioridad es saber estar presente, sostener la dignidad de lo que uno ha sido, es y será.

En ese tránsito nos animamos y desanimamos dependiendo de la fluctuación que hay en las sintonías/desintonías entre lo que pensamos (lo que somos), lo que sentimos (nuestro EGO)  y lo que hacemos. Olvidamos que la esencia de nuestro YO, más allá de nuestro EGO que nos esclaviza, se encuentra mucho más allá de la mente, en un lugar llamado “Alma”, en cuyo corazón se encuentra  nuestra conciencia. Eso es lo que Jung llamó nuestro arquetipo del “Self” o “sí mismo”.  Hoy día, probablemente, la mayor causa de frustración y, a la larga, de enfermedad, sea la enorme distancia que hay entre nuestro self (la luz interior)  y nuestro EGO. A mayor distancia, mayor lejanía, y más capas existirán entre la luz interior y lo “exterior”. 

La enseñanza básica consiste en saber dirigir nuestras acciones hacia el conocimiento y hacia la esencia (la luz interna) de todas las cosas, inclusive aquellas cosas materiales que nos rodean. Así dicen Confucio y sus amigos que se llega a la perfección.  Una vez conozcamos la esencia de todas las cosas, habremos alcanzado el estado de perfección que nos habíamos propuesto.

Desde el hombre más noble al más humilde, todos tienen el deber de mejorar y corregir su propio ser. Y todo aquello que “ventorree” nuestro self, le restará luz: la cólera, el temor, el placer, el poder, el dolor, cualquier emoción o sentimiento originado por algo fuera de nosotros que nos debilita, lo que los chinos denominan “Energías perversas”, porque opacifica la luz. Por eso Sócrates nos dejó su “conócete a ti mismo” para que pudiésemos conocer nuestras líneas rojas, nuestras debilidades, nuestras sombras y nuestra luz.

Lo que desapruebes de tus superiores, no lo practiques con tus subordinados, ni lo que desapruebes de tus subordinados debes practicarlo con tus superiores. Lo que desapruebes de quienes te han precedido no lo practiques con los que te siguen, y lo que desapruebes de quienes te siguen no lo hagas a los que están delante de ti. Eso es luz. Eso es coherencia.

Self o no Self

Self o no Self, esa es la cuestión. La cuestión es que hay tomar la enseñanza que queda en todo lo vivido, visto y oído para no quedar en la superficialidad de las cosas, perdiéndonos el self o esencia de cada cosa.  Y  para ello la cuestión es empezar por separar bien lo principal de lo accesorio en todo aquello que forma parte de nuestra realidad. 

Aunque la madre de todas las cuestiones sigue siendo la siguiente: ¿Hay espacio para un self auténtico en nuestro interior cuando todo nuestro ciclo vital está insertado en una sociedad, muchas veces distinta y ajena a nosotros, o sólo un confinamiento nos daría esa oportunidad de poder perdernos para poder encontrarnos? Ahí lo dejo, queridos Watsones. Como dice Bob: liberémonos de la esclavitud…mental.

 

22. AUNQUE TÚ NO LO SEPAS

 

En la Cabalá se enseña que, en nuestra realidad, nuestra luz interior se encuentra escondida por una cáscara llamada klipá que tapa la luz. Y sabemos también que nuestra realidad es el espejo de nuestro propio interior. Por tanto, y dado que no hay dos personas que sean exactamente iguales, ni han venido al mundo a hacer lo mismo, encontrándose cada uno en un nivel determinado que no coincide con el de su prójimo, cada uno tendrá por consiguiente su propia realidad, acorde a su propio nivel. 

Es precisamente la Klipá de cada realidad la que resta alegría al “ocultar” la luz, porque la “luz” es la vida y la vida es Alegría. Nuestra misión en la vida es la realización de “actos” que rompan las klipot (plural de klipá), y el agradecimiento de haber podido realizarlos es lo que “eleva” la luz a su nivel, degradándose la klipá que la ocultaba.

Es decir, que para subyugar a las fuerzas oscuras circundantes que se encuentran en cada nivel de nuestra realidad, es necesario despertar la alegría por cada acto de amor que hacemos y no sólo “despertarla”, sino “traerla” sobre uno mismo. Es por eso que se nos recomienda sentir entusiasmo y agradecimiento con el cumplimiento de cada acto “solidario” o “altruista”, y esta es la razón por la que los Miembros de los “Breslev” intentan estar siempre alegres como forma de vida.

Así que, si nuestra naturaleza, por el nivel en el que nos encontramos, nos dificulta el acceso a la Alegría, es necesario buscarla como sea y bendecir por ello, porque es precisamente esa alegría innata la que quiebra la fuerza (tendencia, inclinación) que opacifica la luz del intelecto.

Precisamente, “intelecto” significa “leer entre” ¿Entre qué? Entre líneas oscuras, entre klipot, a través de las cáscaras que ocultan, sin que tú lo sepas, la grandeza de la luz. Y podemos concluir que todo lo que no es intelecto es imaginación, o instintos o deseos.  Cuando la mente está opacificada por las cáscaras mencionadas, la imaginación toma el poder y, con ella, el deseo y el instinto, bajando del “nivel” humano al “animal; lo cual no es ni bueno ni malo, sino cuestión, como ya hemos sugerido, de niveles. 

¿Y cuáles son esos niveles intelectuales que uno tiene que trascender?  

  1.   Lo oscuro, que es lo “primario”
  2.   Lo engañoso que es lo falso
  3.   Lo contaminado que es lo “no puro”
  4.   El dolor que nos hace claudicar
  5.   El obstáculo que te impide progresar 
  6.   El corazón de piedra que te impide el arrepentimiento
  7.   Y la no conciencia que te impide conocer cuál es el Plan Maestro, del cuál formas parte.

De ellos, el más crucial es el sexto, pues es el que permite ser consciente del dolor que producimos y arrepentirnos. Y, si bien, Arrepentirse no es la garantía de hacernos mejores personas, al menos el deseo de arrepentirse sí es, en sí mismo, un paso positivo hacia el verdadero crecimiento personal y esa sería la explicación de por qué tantas personas son incapaces de arrepentirse de sus faltas, de sus injusticias o de sus transgresiones, puesto que su intelecto estaría opacificado a la luz y la cáscara de su corazón sería tan densa como la piedra (Un corazón de Piedra).

En estas circunstancias, uno no podría arrepentirse de algo que creyera que ha hecho bien y mucho menos si aquellos que le rodean y se encuentran en un nivel superior callan, miran hacia otro lado y no le reprenden.  Entonces ¿Cómo podría una persona con un  corazón de piedra darse cuenta que camina hacia el Abismo?

Y ahora viene lo más importante: Al elevarse de un nivel a otro, la persona tiene que pasar a través de esas ilusiones, fantasías y deseos para alcanzar la santidad. Tan pronto como asciende al nuevo nivel, se despiertan sus cáscaras correspondientes que rodean a la persona de nuevo por todos lados, teniendo entonces que quebrarlas otra vez aunque  en un nivel superior. Es decir, que, aunque muchas personas piensen que han caído en su devoción a la bondad, al altruismo, a la luz, a la verdad etc., lo cierto es que no han caído en absoluto,  sino más bien lo contrario.

Sin que tú lo sepas y debido a que has ascendido de un nivel a otro, la oscuridad en la que te encuentras ha vuelto a tomar el control de tu realidad sólo que en un nivel superior. Estos son los deseos, las confusiones, las ilusiones, los malos pensamientos y los obstáculos de su nuevo status, y es por eso que está escrito que 70 veces se caerá el  Just@ y 70 veces se levantara. Se refiere a que el Justo no tropieza 70 veces en la misma piedra, sino que, cada vez que sube de nivel, le surge una nueva klipa que le oscurece su intelecto y que tendrá que romper.

Es por ello que es necesario renovar las fuerzas una y otra vez para volver a subyugar y quebrar nuevamente la densa oscuridad y los obstáculos que encontramos  en cada uno de los niveles por los que vamos transitando en esta vida y, en realidad, no nos damos cuenta que lo acaecido no es una caída, sino pura evolución y crecimiento personal.

Y el secreto es éste: que hay que saber que, del mismo modo que no hay dos personas que ocupan el mismo lugar en el universo, cuando la persona desee ascender desde su nivel a un nivel superior, aquella que se encuentra en el nivel superior avanza hacia un nivel más elevado, puesto que es empujado por la persona inmediatamente inferior a él. A esto se refiere la palabra “elevar”, que no es lo mismo que “subir”, porque  “elevar” transmite el concepto de subir de nivel (Level es en inglés nivel).

El hecho de que una persona eleve y levante a su compañero, en virtud de que la persona situada en el nivel inferior esté trascendiendo de un nivel a otro, implica la elevación automática de su compañero que se encuentra en un nivel inmediatamente superior para que éste, a su vez, “empuje”, sin darse cuenta, sin que lo sepa, a un nivel más elevado todavía. De la misma manera, el compañero de su compañero, que se encuentra en un nivel más elevado que el de su amigo, es ascendido más alto todavía y así sucesivamente porque es imposible que dos personas se encuentren en el mismo nivel, como se explicó más arriba.

Es por esta razón  que, para una verdadera Hermandad (para lo bueno y para su contrario), el poder de la individualidad está al servicio de la Colectividad, porque garantiza la cadena de bondades o lo contrario. Es decir, permiten llegar desde la Fuente Original (el Árbol de la vida) al eslabón más alejado de la Luz, que es la realidad más primaria; o viceversa, desde la oscuridad hasta el nivel más cercano a la divinidad, quedando unidos el mundo superior y el inferior por una cadena, de la cual, aunque tu no lo sepas, eres un eslabón fundamental, pues nadie puede reemplazarte.

 

21. LA MAZA

Hay una canción de Silvio Rodríguez, del año 1982, en la que habla del idealismo innato que viaja con nosotros y que hace que podamos atravesar  el dolor que la “maza” de la vida nos produce. Entre otras cosas viene a decir:

Si no creyera en la balanza ni en la razón del equilibrio
Si no creyera en el delirio y si no creyese en la Esperanza
Si no creyera en lo que hago, ni creyese en mi camino
Si no creyera en mi sonido  ni creyese en mi silencio
Si no creyera en lo más duro
Si no creyera en el deseo ni creyera en lo que creo
Si no creyera en algo puro ….
Si no creyera en cada herida
Si no creyera en lo que esconde hacerse hermano de la vida…
¿Qué cosa sería la Vida, qué cosa sería la Maza
si no tuviese la cantera para golpearla y pulirla?

La palabra crisis significa en griego “cambio”, y quizás es el momento de afrontar nuestras carencias como humanos y no huir como pollos sin cabezas del lado doloroso de la vida. A veces no nos damos cuenta que, en esa carrera para aspirar a “disfrutar” de la vida, cada vez renunciamos más a nuestra cota de individualismo en aras de una “globalización” que tendrá sus virtudes, no lo dude, pero en modo “histérico” nos puede arrastrar hacia el abismo. Cuanto menor valor intrínseco tengamos, mayor dependencia tendremos de nuestros líderes, mayor grado de sumisión adquiriremos, mayor tasa de cortisól en sangre tendremos y, por tanto, mayor grado de inmunodepresión, lo que nos podría haber llevado a ser vulnerables al COVID 19, mañana al virus del sarampión, gripe, viruela, etc…

No es un problema de España ni de EEUU ni de ningún país en concreto, es un problema de lectura de nuestra realidad. Lo cierto que en esta crisis hay gente que gana (las farmacéuticas, las telecomunicaciones, los que reparten comida exprés, libros, etc.) y nos olvidamos aquello de que la Ganancia Personal debería redundar en el Bien General.

Uno de los efectos más demoledores de esta crisis es que se va a comer la clase media, quedando pobres vulnerables y ricos caritativos, pero ninguno de ellos serán verdaderos hermanos de vida. Pocos han hecho lo que el Dueño de Mercadona de renunciar un año a sus beneficios, en solidaridad con sus trabajadores y con la sociedad en general. Como decía Rudolph Steinert, el padre de la Antroposofía: El Ser Humano estará en Armonía, por tanto será feliz cuando todos trabajen para mi bienestar y YO trabaje para el Bienestar General. Entonces es que todos estamos Hermanados por la vida y el dolor del prójimo será nuestro dolor y la alegría del vecino será mi alegría. Como los tres Mosqueteros de Alejandro Dumas: Todos para uno y Uno para Todos. Si desaparece el pensamiento único, desaparece mi individualidad y al desaparecer mi individualidad, mi aportación extra como ser humano también se pierde y me convierto en un robot automatizado que ni piensa, ni siente…ni padece.

Ningún Germen debería entrar en un terreno como “Pedro por su casa”. Si tuviésemos un buen sistema neuroinmunológico no seriamos tan vulnerables. Saber no es decir que sé. Saber es reconocer las dudas, desmontar los dogmas y atreverse a “conocer” en dónde estamos y en qué medio ambiente nos encontramos. Mensajes como el “Resistiré” no creo que nos ayudaran mucho porque, tarde o temprano, si no me blindo del  agente agresor, llámalo “H”, dejaré de “resistir”. Es decir, me “rendiré”.  Como concluye un discípulo de Rudolph Steinert en una conferencia que recientemente ofreció, “La verdadera Revolución que está por venir es un remake de la famosa Revolución Francesa, otrora…  Libertad, Igualdad y Fraternidad”.

Libertad ¿Para qué? No es para hacer lo que quiera, sino libertad en las ideas. Ser Librepensadores y aportar nuestra individualidad. Igualdad ¿En qué? No es para decir que todos somos iguales. Eso ya lo sabemos. Igualdad en la Justicia y en la Sanidad. Y ¿Fraternidad? Fraternidad es que seamos Hermanos de la Vida, que nuestra economía nos haga solidarios.

Cuando vi que algunos propietarios después del confinamiento subieron el alquiler al inquilino al saber lo del ERTE o el dueño que tuvo que reducir al 30% las mesas de una terraza, obligándole a cerrar su negocio y por tanto sumiéndole en la necesidad de acogerse a un subsidio estatal…. Me da pena y me hace preguntarme “qué tengo yo en común con esa persona” y si él es realmente mi Hermano de Vida, mi hermano de Alma, o si aquí sólo cuentan los Hermanos de sangre y ya está. Si seguimos en esta dinámica, no es de extrañar que un diminuto virus, uno de los escalones más bajo de la cadena de la vida, ponga de rodillas a toda la Humanidad y su diminuta maza  haga desaparecer nuestra cultura tal cual la conocemos hoy.

 

20. LA RUEDA DEL SAMSARA

Hay locuras tan vivas tan y sanas y tan puras que una de ellas será mi morir. Silvio Rodriguez

El Dalai Lama enseña que todos los fenómenos  se originan de manera dependientes entre sí por relaciones de causa-efecto, lo cual nos sugiere la enorme y total interdependencia de todo lo que existe. Esta es la base común de todas las escuelas Budistas sobre la que se apoya la idea de que tenemos una esencia metafísica que se encarna en una “base” o recipiente “físico” viviendo lo que los Budistas llaman la “Rueda del Samsara” para que aprendamos. Pero… ¿Qué es lo que aprendemos? Pues aprendemos nada más, y nada menos, que a conocer y entender la naturaleza humana y del Universo, y nos enfrentamos desde la ignorancia a ese aprendizaje con nuestras potencialidades, carencias y condicionamientos a lo largo de nuestra corta, mediana o larga existencia, dependiendo de cada caso.

La importancia de esta base conceptual es que no existen errores de la naturaleza y que todo ser humano ha venido a este mundo a trascender su ignorancia con el software que ha traído. Este concepto también coincide con las enseñanzas de la Cabalá que habla del “Guilgul” o “Rueda de la Vida”. Gurdjieff allá por el año 1920  fue el que trajo a Europa este concepto básico del budismo como introducción a las enseñanzas de su obra  “El Cuarto Camino” y sobre la cual se desarrollaron las enseñanzas de Oscar Ichazo y de Claudio Naranjo, recientemente fallecido, cuyo trabajo existencial fue la revelación y aplicación de todos estos conceptos  al autoconocimiento, los Eneatipos, la pasión humana y la máscara con la que nos protegemos de aquello que nos hace sufrir.  

Mediante esta base teórica de conocimientos ancestrales podemos adquirir las herramientas necesarias para superar y trascender esta encarnación que nos ha tocado vivir. Maurice Nicholl, un psiquiatra escocés fallecido en 1953 que  fue discípulo de Gurdjieff, incidió mucho en el tema del fracaso de la educación en nuestro mundo occidental como causa de infelicidad y frustración, en especial, en lo que nos atañe a nosotros, los europeos. Según el Dr. Nicholl y sus discípulos, entre los que se encuentra el Dr. León Azulai, contemporáneo nuestro, la verdadera educación es la capacidad de transmitir el porqué y el para qué estamos en esta vida y la optimización de este aprendizaje de la naturaleza del Hombre y del Universo. En base a esto nos toca preguntarnos: 

¿Ha habido en los últimos siglos en Europa una educación orientada a esta esencia?

 ¿Va a haberla con  los líderes actuales o los que están por venir?  

¿Es posible entender en el siglo XXI, con la enorme carga de información de la que disponemos y los avances tecnológicos con los que interactuamos, la violencia que existe en nuestro mundo? 

¿Te extraña nuestra actual polarización y radicalización ideológica y/o política? 

¿Te extraña la enorme ignorancia deductiva con la que hemos concluido nuestro “confinamiento”? 

¿Eres capaz de deducir cuánto hay de verdad en aquellos aplausos a médicos o en los planteamientos de los gobernantes de los países en general?

 ¿Fue una manipulación vírica? 

¿Has podido contabilizar la cantidad de “fake news” que han pasado por tu WhatsApp? 

Más aún… ¿Es posible entender la cantidad de incertidumbre, malestar y conflictos que existen actualmente en nuestras vidas y al servicio de qué fuerzas pensamos, sentimos y trabajamos?

Y lo más importante :

¿Crees que esto es el principio de una dinámica ?

¿Sabemos lo que hay que hacer para que esto no ocurra “Nunca más”?

Quizás es el momento de reconocer que la educación que hemos recibido no ha cubierto las necesidades elementales de nuestra esencia y que hoy, a pesar de tantos adelantos en conocimientos físicos y metafísicos, seguimos sin saber (o lo sabemos y lo guardamos en un cajón) nuestra propia naturaleza (por qué hacemos lo que hacemos y por qué no hacemos lo que no hacemos) y la del Universo (cuántos Universos hay, Quién nos creó y para qué, Quién es Dios y dónde está Él etc….). 

Me da la sensación, amable lector, que de la misma manera que un padre o una madre castiga a su hijo “al rincón de pensar” o “ a su cuarto”, la Humanidad ha estado muchas semanas confinada también en su “cuarto”, en el rincón de pensar, para meditar sobre qué es, y qué va a ser  de nosotros y, sobre todo, cuántas vueltas le queda a la Rueda del Samsara. En fin, quizás nuestra “locura” “lo-cure” todo…

Hay locuras para la esperanza, hay locuras también del dolor y hay locuras de allá donde el cuerdo no alcanza locuras de otro color. Hay locuras que son poesía, hay locuras de un raro lugar, hay locuras sin nombre, sin fecha, sin cura que no vale la pena curar. Hay locuras que son como brazos de mar, te sorprenden, te arrastran, te pierden y ya, hay locuras de ley pero no de juzgar. Hay locuras que son la locura, personales locuras de dos. Hay locuras que imprimen dulces quemaduras, locuras de diosa y de dios. Hay locuras que hicieron el día, hay locuras que están por venir, hay locuras tan vivas, tan sanas, tan puras que una de ellas será mi morir.

19. ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

“La tienda está abierta, el vendedor está ahí y deja fiado, pero el libro está abierto y la mano escribe todo lo que el cliente se lleva. Y finalmente los acreedores te buscan para que pagues aquello que te llevaste fiado.”

(Tratado de Abbot. Ética de los Padres Cap.3, Mishna 16. Talmud Torah)

Hay cosas que ocurren aquí que también ocurren en otro plano, y viceversa, porque cuando una persona reza ¿A dónde van los rezos? ¿Qué lugar los recoge? ¿Quién te los lleva, los vehicula, los deposita en el cielo? ¿Qué hacen con tu rezo? Y si otros han rezado por ti y para ti, y si el decreto no se puede cambiar… ¿A dónde va el rezo que tú hiciste o el que por ti hicieron? 

A veces es complicado entender el guión de nuestras vidas. Y mucho más asimilar si todo aquello que hacemos, y la razón por la que lo hacemos, tiene alguna trascendencia en lo que vemos y en el mundo invisible que no vemos.

Recuerdo las enseñanzas de mis maestros acerca de, por ejemplo, la Estrella de David: un triángulo hacia arriba interpuesto sobre un triángulo hacia abajo y en el centro un espacio común: Tal cual es arriba, así es abajo y nosotros somos la conexión entre lo divino y lo terrenal. Visto así, puedo comprender frases tales como “Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo” o expresiones de bendiciones como “Que seas querido en la Tierra y amado en el cielo”

Si fuésemos capaces de imaginar que en el mundo de lo invisible nos miran y nos juzgan sobre lo que sabemos hacer, para qué y al servicio de quién o qué lo hacemos; podemos imaginar el ruido que hay arriba cuando lo que haces es realmente sorprendente. Si lo explicáramos a modo más terrenal, podemos imaginar que, como en el programa Gran Hermano, somos observados y la gente de fuera opina y “nos nomina”.

Un ejemplo que ilustra esto es el caso de Melody Gardot, que fue capaz de coger un excelente original, la canción “Somewhere Over The Rainbow” con la que abrimos este post, y hacer una versión con esencia propia, elevándola tanto que el público celestial tuvo que decir wow!! Será por eso que aquí, en la tierra, decimos que fulanita (una tipa terreral) se ha convertido en una “estrella” (algo celestial).

Melody, al principio de su actuación decía que si intentas reproducir o copiar una canción nunca le harías justicia, porque “Somewhere Over The Rainbow” empezaba y terminaba con Judy Garland y, añadía, “La única razón para interpretar una canción es para, realmente, ponerle tu sello y hacerla tuya”.

Su interpretación es tan elevada como la de Judy Garland porque, para empezar, la cantante sólo intenta darle ese toque personal. No hay vanidad. Es una aportación tan humilde que consigue el mismo efecto que en el caso de la original.

Nunca se puede mejorar lo que ha sido tocado por el cielo, y hay canciones que lo han sido. Sólo se puede hacer una nueva versión igualmente iluminada cuando, como hizo esta intérprete, le pones un poco de tu “alma única” de forma que multiplicas la luz de la original que, de esa manera, podrá llegar a otros corazones  que han sido “codificados culturalmente”  en otros contextos históricos, gracias a un efecto de familiaridad con esos nuevos elementos aportados en la versión.

Les dejamos con Melody, esta mujer coja y ciega, única y trascendente, derrotada pero sosteniendo su vela con una frágil aunque afinada voz llena de colores y emoción que se transmiten sutilmente por la melodía y la letra de cada canción.

Disfruten de lo que se puede hacer con un Don.