23. SELF O NO SELF: THAT IS THE QUESTION….

 

Los Seres Humanos necesitamos encontrarle un sentido a la vida. Lo malo es que ese sentido no lo podemos “inventar” pues, hasta ahora, nuestra capacidad de autoengaño , al menos en la mayoría de nosotros, no llega a tanto. Y todo el proceso de búsqueda y sintonía con nuestro sentido de la vida se refleja en lo que llamamos el “Ánimo”

El sentido de la vida, en palabras de mi admirada amiga la Dra Maribel Rodríguez, es lo que le da significado y ayuda a encontrar un soporte interno a la existencia. Sin dicho soporte interno, es más probable que la psique se vuelva más frágil y, por consiguiente, tenga más probabilidades de enfermar. Para  Irvin Yalom, mi terapeuta favorito con diferencia,  el sentido de la vida debe contemplarse desde una perspectiva que permita fluir en el tiempo y en las prioridades de cada tiempo, pues los tipos de significado cambian a lo largo de la vida.

Se produce un cambio de prioridades y de valores a lo largo de la vida, pues no aspira a conseguir lo mismo un niño que un adolescente, un adulto o un anciano.  Hasta los 20, el sentido de la vida lo marca la experimentación; de los 20 a los 50, la creatividad y la expresión del self marca la prioridad; de los 50 a los 70, se inicia el Viaje del Héroe, la vuelta al self, la vuelta a casa y, a partir de los 70 años, la prioridad es saber estar presente, sostener la dignidad de lo que uno ha sido, es y será.

En ese tránsito nos animamos y desanimamos dependiendo de la fluctuación que hay en las sintonías/desintonías entre lo que pensamos (lo que somos), lo que sentimos (nuestro EGO)  y lo que hacemos. Olvidamos que la esencia de nuestro YO, más allá de nuestro EGO que nos esclaviza, se encuentra mucho más allá de la mente, en un lugar llamado “Alma”, en cuyo corazón se encuentra  nuestra conciencia. Eso es lo que Jung llamó nuestro arquetipo del “Self” o “sí mismo”.  Hoy día, probablemente, la mayor causa de frustración y, a la larga, de enfermedad, sea la enorme distancia que hay entre nuestro self (la luz interior)  y nuestro EGO. A mayor distancia, mayor lejanía, y más capas existirán entre la luz interior y lo “exterior”. 

La enseñanza básica consiste en saber dirigir nuestras acciones hacia el conocimiento y hacia la esencia (la luz interna) de todas las cosas, inclusive aquellas cosas materiales que nos rodean. Así dicen Confucio y sus amigos que se llega a la perfección.  Una vez conozcamos la esencia de todas las cosas, habremos alcanzado el estado de perfección que nos habíamos propuesto.

Desde el hombre más noble al más humilde, todos tienen el deber de mejorar y corregir su propio ser. Y todo aquello que “ventorree” nuestro self, le restará luz: la cólera, el temor, el placer, el poder, el dolor, cualquier emoción o sentimiento originado por algo fuera de nosotros que nos debilita, lo que los chinos denominan “Energías perversas”, porque opacifica la luz. Por eso Sócrates nos dejó su “conócete a ti mismo” para que pudiésemos conocer nuestras líneas rojas, nuestras debilidades, nuestras sombras y nuestra luz.

Lo que desapruebes de tus superiores, no lo practiques con tus subordinados, ni lo que desapruebes de tus subordinados debes practicarlo con tus superiores. Lo que desapruebes de quienes te han precedido no lo practiques con los que te siguen, y lo que desapruebes de quienes te siguen no lo hagas a los que están delante de ti. Eso es luz. Eso es coherencia.

Self o no Self

Self o no Self, esa es la cuestión. La cuestión es que hay tomar la enseñanza que queda en todo lo vivido, visto y oído para no quedar en la superficialidad de las cosas, perdiéndonos el self o esencia de cada cosa.  Y  para ello la cuestión es empezar por separar bien lo principal de lo accesorio en todo aquello que forma parte de nuestra realidad. 

Aunque la madre de todas las cuestiones sigue siendo la siguiente: ¿Hay espacio para un self auténtico en nuestro interior cuando todo nuestro ciclo vital está insertado en una sociedad, muchas veces distinta y ajena a nosotros, o sólo un confinamiento nos daría esa oportunidad de poder perdernos para poder encontrarnos? Ahí lo dejo, queridos Watsones. Como dice Bob: liberémonos de la esclavitud…mental.

 

2 comentarios sobre “23. SELF O NO SELF: THAT IS THE QUESTION….

  1. “Coz all I ever had, redemption songs”… qué buena mezcla Bob Marley y un poco de “self o no self”. Qué sería de nosotros si tuviéramos todas las respuestas… yo creo que sí hay espacio para un self más auténtico (con confinamiento y sin él), pero para eso hace falta mucho “heart & courage” y mucho espacio para la Soledad sana. También podemos ir acercándonos a nuestro self más auténtico ayudando a otros a conseguirlo. Y habrá, seguro, más formas. Un abrazo fuerte y gracias por esta dosis de inspiración.

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