21. LA MAZA

Hay una canción de Silvio Rodríguez, del año 1982, en la que habla del idealismo innato que viaja con nosotros y que hace que podamos atravesar  el dolor que la “maza” de la vida nos produce. Entre otras cosas viene a decir:

Si no creyera en la balanza ni en la razón del equilibrio
Si no creyera en el delirio y si no creyese en la Esperanza
Si no creyera en lo que hago, ni creyese en mi camino
Si no creyera en mi sonido  ni creyese en mi silencio
Si no creyera en lo más duro
Si no creyera en el deseo ni creyera en lo que creo
Si no creyera en algo puro ….
Si no creyera en cada herida
Si no creyera en lo que esconde hacerse hermano de la vida…
¿Qué cosa sería la Vida, qué cosa sería la Maza
si no tuviese la cantera para golpearla y pulirla?

La palabra crisis significa en griego “cambio”, y quizás es el momento de afrontar nuestras carencias como humanos y no huir como pollos sin cabezas del lado doloroso de la vida. A veces no nos damos cuenta que, en esa carrera para aspirar a “disfrutar” de la vida, cada vez renunciamos más a nuestra cota de individualismo en aras de una “globalización” que tendrá sus virtudes, no lo dude, pero en modo “histérico” nos puede arrastrar hacia el abismo. Cuanto menor valor intrínseco tengamos, mayor dependencia tendremos de nuestros líderes, mayor grado de sumisión adquiriremos, mayor tasa de cortisól en sangre tendremos y, por tanto, mayor grado de inmunodepresión, lo que nos podría haber llevado a ser vulnerables al COVID 19, mañana al virus del sarampión, gripe, viruela, etc…

No es un problema de España ni de EEUU ni de ningún país en concreto, es un problema de lectura de nuestra realidad. Lo cierto que en esta crisis hay gente que gana (las farmacéuticas, las telecomunicaciones, los que reparten comida exprés, libros, etc.) y nos olvidamos aquello de que la Ganancia Personal debería redundar en el Bien General.

Uno de los efectos más demoledores de esta crisis es que se va a comer la clase media, quedando pobres vulnerables y ricos caritativos, pero ninguno de ellos serán verdaderos hermanos de vida. Pocos han hecho lo que el Dueño de Mercadona de renunciar un año a sus beneficios, en solidaridad con sus trabajadores y con la sociedad en general. Como decía Rudolph Steinert, el padre de la Antroposofía: El Ser Humano estará en Armonía, por tanto será feliz cuando todos trabajen para mi bienestar y YO trabaje para el Bienestar General. Entonces es que todos estamos Hermanados por la vida y el dolor del prójimo será nuestro dolor y la alegría del vecino será mi alegría. Como los tres Mosqueteros de Alejandro Dumas: Todos para uno y Uno para Todos. Si desaparece el pensamiento único, desaparece mi individualidad y al desaparecer mi individualidad, mi aportación extra como ser humano también se pierde y me convierto en un robot automatizado que ni piensa, ni siente…ni padece.

Ningún Germen debería entrar en un terreno como “Pedro por su casa”. Si tuviésemos un buen sistema neuroinmunológico no seriamos tan vulnerables. Saber no es decir que sé. Saber es reconocer las dudas, desmontar los dogmas y atreverse a “conocer” en dónde estamos y en qué medio ambiente nos encontramos. Mensajes como el “Resistiré” no creo que nos ayudaran mucho porque, tarde o temprano, si no me blindo del  agente agresor, llámalo “H”, dejaré de “resistir”. Es decir, me “rendiré”.  Como concluye un discípulo de Rudolph Steinert en una conferencia que recientemente ofreció, “La verdadera Revolución que está por venir es un remake de la famosa Revolución Francesa, otrora…  Libertad, Igualdad y Fraternidad”.

Libertad ¿Para qué? No es para hacer lo que quiera, sino libertad en las ideas. Ser Librepensadores y aportar nuestra individualidad. Igualdad ¿En qué? No es para decir que todos somos iguales. Eso ya lo sabemos. Igualdad en la Justicia y en la Sanidad. Y ¿Fraternidad? Fraternidad es que seamos Hermanos de la Vida, que nuestra economía nos haga solidarios.

Cuando vi que algunos propietarios después del confinamiento subieron el alquiler al inquilino al saber lo del ERTE o el dueño que tuvo que reducir al 30% las mesas de una terraza, obligándole a cerrar su negocio y por tanto sumiéndole en la necesidad de acogerse a un subsidio estatal…. Me da pena y me hace preguntarme “qué tengo yo en común con esa persona” y si él es realmente mi Hermano de Vida, mi hermano de Alma, o si aquí sólo cuentan los Hermanos de sangre y ya está. Si seguimos en esta dinámica, no es de extrañar que un diminuto virus, uno de los escalones más bajo de la cadena de la vida, ponga de rodillas a toda la Humanidad y su diminuta maza  haga desaparecer nuestra cultura tal cual la conocemos hoy.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s